Dicen que durante el embarazo todo se alborota. Ya en el quinto mes no veo mucho cambio emocional. Bueno, creo que eso habría que preguntárselo al resto, pero creo que no. Lo que sí he notado son los cambios físicos. Ya siento hinchadas las manos, los tobillos y los pies. Molesta un poco. He escuchado que algunas mujeres no pueden ni ponerse sayonaras porque sus «tamales» no entran. ¡Me muero! Si así están los pies, imagínate el cuerpo.

Y después, ¿cómo quedas? ¿Regresas a ser tú? Si, no o más o menos. Cada vez que veo a una mujer que ya ha pasado por esto, la siento a que me lo cuente todo.

Hasta ahora me queda claro que voy a necesitar disciplina y muuuucha paciencia. Si Karen Dejo se deprimió y demoró en recuperarse, ¿qué pasará conmigo?