No sé cocinar. No me avergüenza, ni me enorgullece, sólo es la verdad y punto. No es que no me guste, simplemente, no sé. Así empezó mi conversación con la redactora de la Revista “EP, Turismo y Viaje” hace casi 2 meses. Me llamó para proponerme hacer una nota preparando mi especialidad junto al chef Flavio Solórzano. ¿Especialidad?

Ya estoy acostumbrada a que la gente no me crea y que piensen que no entro a la cocina por el olor de algunos ingredientes o porque me creo una mujer “moderna” Ja, ja, ja. Me encantaría saber cocinar pero no he tenido la oportunidad, ni el tiempo de aprender.

Con esas premisas, la colega Fiorella Palmieri me dio la alternativa de que Flavio me enseñe cualquir plato. Pasamos una divertida noche en el “Señorío de Sulco”. No sabía que estaría en la portada.

El plato a preparar fue canelones rellenos con queso en salsa blanca, creo. Ya me olvidé. Lo que sí recuerdo es que hice todo, desde picar los ingredientes, con cortada de uña incluida, hasta hervir la pasta, decorar, etc.