Cuando escucho la justificación de que los jóvenes que apoyan al MOVADEF lo hacen porque no vivieron en la época del terrorismo y se dejan engañar, me saca de cuadro. ¡Por favor! , a menos que estos chibolos hayan crecido en una cápsula o en Marte y no tengan familia, amigos o vecinos. Si lo hacen, es porque les da la gana y nada más. Esos asesinos nos estaban ganando, eran miles, estaban en todas partes. Hagan un ejercicio, carajo, hablen. Busquen a una o dos personas de 30 años o más y pregúntenle su experiencia con el terror. Estoy segura que tendrán algo que decir.


Yo hice eso, y obtuve el valiente testimonio de una niña que salió huyendo con su familia de su natal Juanjui, a la capital. Una pequeña, ahora mujer, que se quiebra al recordar que en las noche de bombas, apagones y balaceras, lo único que la tranquilizaba era la respiración de mamá.