¿Qué tal pasaron la Navidad? Yo, metida en los taxis mirando como el resto renegaban por el tráfico de Lima. Y los días que vienen serán peores. Todos se desesperan por comprar y celebrar. Pero siempre hay que buscarle el lado positivo a las cosas. El estrés de este año sirvió para hacer una entrevista distinta. Normalmente no converso con los taxistas, agarro mi celular y me pongo a tuitear, pero ésta vez fue diferente. Ni bien entré al auto el chofer me propuso hacer un programa de taxistas. De sus historias, pues señorita.

No solo me contó de los chapes y revolcones apasionados que llegaron hasta el piso de su carro sino que asegura haber hecho hasta de detective. Y eso, que era un taxi de empres, ¿cómo serán los de la calle? Por favor amigos taxistas, si tienen algo que contar sobre mí, por favor abstenerse, je.

Disculpen el azul de las imágenes, el tío estaba con vida y no me dejo regular la cámara.