Te respetan en tu trabajo. No le tienes miedo a tu esposo. Nadie especula que te aumentaron el sueldo porque te acuestas con el jefe. En casa te valoran, piden tu opinión para tomar decisiones. Te equivocas en la oficina y tus subalternos no se burlan a tus espaldas aduciendo que estas «en esos días». Usas un profundo escote y nadie te acusa de ser una provocadora. Llevas preservativos en la cartera sin que piensen que eres una cualquiera. Decidiste estudiar y no ser ama de casa. Nadie te obligó a dejar tu trabajo. Si te sientes identificada en cada una de estas afirmaciones, te felicito. Eres una minoría muy especial.A veces me resulta agotador escuchar los mismos cuestionamientos al Día Internacional de la Mujer. De verdad. Cada 8 de marzo se repite el mismo disco rayado: “¿Por qué no hay un día del hombre?”, “ Celebrar este día es machista”, “Regalarse algo es huachafo”. Si la crítica viene de un hombre, hasta cierto modo lo entiendo porque no viven el día a día de una mujer. Pero si lo hacemos nosotras, entonces creo que podríamos estar siendo un poco egoístas. Basta con mirar un poco más allá de nuestro entorno.

Hay millones de mujeres en el Perú –ni qué decir en el mundo–, que luchan contra el estereotipo arcaico de ser supuestamente débiles. Y no me refiero a la fuerza física. Hay otras que ni siquiera tienen derecho a discrepar en voz alta con un hombre.

Por todo eso, considero que este día es importante. No se trata de bajarnos la llanta sino de reflexionar sobre los avances conseguidos por nuestro género. Es recordar, por ejemplo, que en nuestro país hace solo 60 años las mujeres no tenían derecho a elegir quién las gobernaba. No votaban. Ya me imagino los comentarios de ese momento. «Las mujeres no saben nada ¿para qué van a votar?». Ahora tenemos alcaldesas, congresistas, ministras. A veces no muy buenas y eso está bien. La incompetencia y la corrupción no dependen del género.

No puedo dejar de criticar el otro extremo. Los lonchecitos en torno a la fecha y los pedidos de regalos, ¿no creen que queden un tanto superfluos al lado de una mujer sin derechos? Y algunas radios parecen atoradas en la misma canción: programan una y una vez, la melodía más popular de Ricardo Arjona: Mujeres. No está mal decir que somos musas pero creo que se equivocan de contexto.

Y la fecha tampoco escapa al márketing. Algunas grandes marcas confunden las cosas. No sé si a propósito o sin querer. «Porque tu ser da vida», dice un slogan. Lo enredan todo. Se celebra el Día Internacional de la Mujer, no el de La Madre. Ese es otro día. No todas las mujeres son madres. Reducirnos a nuestra capacidad reproductiva es discriminatorio. ¿Qué hay de las mujeres que no quierentener hijos? Y para aquellas que no pueden concebir, la frase podría resultar hasta ofensiva. Campañas desatinadas.

Mi saludo en esta fecha es a la mujer anónima, a esa a la que su entorno no le permite ni siquiera enterarse de que este día existe.