Acabo de ver los casi 45 minutos que el programa chileno “Intrusos” le dedicó, la primera vez, al ya conocido reality “Amazonas”, y me da vergüenza ajena. La intervención del gobierno peruano y chileno en este tema no tiene ningún sentido. Sólo demuestra falta de criterio e información, de ambos lados. Falta poco para que la Corte de la Haya le dé la razón a uno de los 2 países y los políticos haciendo el ridículo.


Seguro que en Chile, como en el Perú y en todo el mundo, hay discriminadores y racistas. Estúpidos que se creen más que el resto. Pero éste, no es el caso. Aquí se trata de un show mediático.


El formato de “Intrusos”, del canal “La red”, es muy común en Chile y Argentina. Es un programa de espectáculos con una conductora principal y varios secundarios que discrepan entre ellos. Plantean un tema, presentan informes, entrevistas y cada uno da su opinión.

El Programa “Amazonas” es de otro canal, de Chilevisión. Como aquí, allá también los realitys están de moda. Hacía dos semanas la cadena televisiva habían estrenado, por todo lo alto, su reality emblema. Quieren superar a otro, que fue un éxito en sintonía. La idea del docureality, así le llaman, es mostrar cómo personajes conocidos y polémicos de su farándula logran sobrevivir en la selva peruana, supuestamente en condiciones extremas.

El programa de la competencia, “Intrusos”, hizo una investigación para desarmar el reality. En su emisión del viernes 27 de julio explican que todo es una farsa, que los participantes y el equipo de producción no duermen en medio de la “jungla” sino en hoteles. Dan direcciones, declaraciones de trabajadores de los hoteles que cuentan que los chilenos tienen un horario de trabajo. Incluso, leen la explicación que da una funcionaria de turismo de Iquitos.

Bueno, en este contexto el programa “Intrusos” descubre que el reality “Amazonas” habría armado un romance como parte del show. Ahí es donde entra a tallar el galán Bora. Aroldo Miveco es el muchacho en cuestión, efectivamente es de la comunidad Bora pero no como lo muestran en el reality sino que habla inglés, usa las redes sociales, etc. Muestran fotos de su facebook en jean y polo.


Incluso recuerdan el capítulo anterior del reality, o sea del 26 de julio, donde la participante cortejada le pregunta a Aroldo, muy romántica, si sabe lo que es una rosa. Los conductores de “Intrusos” se ríen de la escena porque es obvio que este joven sí sabe qué es una rosa. Se preguntan si la muchacha, protagonista de constantes escándalos en la televisión chilena, sabe o no qué es un show. La tratan de tonta, como diríamos los peruanos de “calabacita”.

Incluso aseguran que Aroldo ya tendría contratos para bailar en 2 programas chilenos como “EL Gran Show”. Dicen que en unos meses aparecería la supuesta esposa del Bora a meterle lío a la chica-problemas de Chile. También se burlan del canal donde se emite el reality porque algún programa lo “invitó” a Santiago a, supuestamente, conocer la civilización y lo llevan a pasear por la capital. Le compran zapatillas de marca, como si no supiera o no tuviera unas.

Cuentan que Aroldo tiene un contrato de exclusividad con Chilevisión y por eso no muestra su rostro a otra cámara, ni habla con otro medio. Eso explica por qué llegó al aeropuerto de Santiago tapado. En ese contexto, entiendo las burlas de los reporteros de los canales competidores. No las justifico, yo no hubiera hecho eso. Pero ahora sé de dónde viene todo y por qué. Podemos decir que esos periodistas del terminal aéreo fueron unos brutos, malos, que el tema se les escapó de las manos por destruir a la comptencia. Lo que sea, ¿pero era necesaria la intervención de la Cancillería por eso? Por favor , estamos en otros temas más importantes.


En “Intrusos” hay algunos conductores que defienden la veracidad del reality o por lo menos así parece. En medio de eso, la presentadora principal se dirige a uno de ellos. Da la impresión que se burla o le pide explicaciones por unos piojos que habrían tenido los participantes como consecuencia de la zona agreste en la que supuestamente viven. Parece que lo habría afirmado en algún momento porque todos, al unísono, dicen “UUUUYYYY”. Así como “uyuyuy, pata de cucuy” como metiendo carbón. Ustedes me entienden.

Luego dan pase a un reportero que supuestamente está en vivo desde la selva de Perú. Es obvio que está en el garaje del canal, con fondo de unas plantas. Habla en inglés, enseña que tiene Internet y todas las comodidades. Se burla de su prominente vientre y dice que se ha comido una guagua. Los conductores chilenos, ya habían hablado de la comunidad Bora y explicaron que es una etnia más occidentalizada de lo que su competencia dice. Saben perfectamente que no son caníbales y que son bastantes civilizados.


Yo no juzgo si el reality está bien hecho o no, si mienten o no, si “Intrusos” es un programa amarillista o no, si el joven Bora debió aceptar ese acuerdo o no. Lo que sí es claro es que no es ningún “pobrecito”. Soy periodista, no productora. Solo me remito a los hechos. El programa dura 2 horas y le dedican casi la mitad a este tema.

Por todo esto, Julia Vial, la conductora principal de “Intrusos,” dice que nunca insultó a la comunidad Bora. Que jamás lo haría y pidió disculpas por algo que nunca dijo. Y el canal que trasmite el reality, ya mandó un comunicado lavándose las manos. Aclarando que ellos no insultaron a nadie sino otro canal. Enredando, más aún, todo. Y seguro garantizando la sintonía del siguiente capítulo de «Amazonas».

Se dan cuenta cómo es en realidad este pleito farandulero de Chile. Es increíble que este show mediático haya terminado en las cancillerías de ambos países. ¡Qué vergüenzaaaaaa!