Por enésima vez, hoy es el Día de la MU-JER, no el Día de la Madre. Es 8 de marzo, no es segundo domingo de mayo. Todos los años pasa lo mismo. ¡Son dos cosas distintaaaaas! Estoy embarazada, y en menos de dos meses seré madre pero eso no me hace más mujer que otras. No me parece que nos reduzcan, solo, a nuestra capacidad reproductiva. Hay todo tipo de mujeres, por favor. Están las que solo quieren ser madres, las que quieren ser madres y trabajadoras, las que no quieren ser madres y las que no pueden. Así que separen los días.

Veo en los periódicos anuncios gigantes, de marcas reconocidas, felicitando a la mujer en su día, mensajes melosos y a mí parecer absurdos. “Porque tu ser da vida” o “Hoy mereces engreírte” o “Porque soy capaz de contradecirme”. Ja, y después se quejan de los machistas.

Hoy no hay nada que celebrar, hoy hay que reflexionar.

No es el día de la bloguera que es libre de decir lo que quiere, sino de aquella mujer que en su casa es maltratada sicológica y físicamente.

No es el día de la mujer que ha llegado a la cima de su carrera profesional, sino de aquella a la que no dejaron ir al colegio simplemente porque ser mujer. Sí, todavía existe eso.

No es el día de la tuitera libre, sino de la mujer ninguneada por su padre, su hermano, su esposo y hasta su hijo.

No es el día de la que puede quejarse de comentarios machistas, me refiero a eso de cuando decimos que NO, finalmente decimos que SI. Es el día de la mujer que lo menos que le importa en su vida es la política porque todo a su alrededor es un caos una mierda y no tiene tiempo de pensar si marcará el Si o el NO.

No es el día de las mujer que hoy se burlan de los que le desean “feliz día” o de aquellas que exigen que también a los hombres se le “celebre“su día o de las que les da “fuchi” los regalos rosaditos o rosas que reciben. Es el día de la mujer que ni si quiera sabe que este día existe.