¡Ahora sí se nota!. Ya pues, ¿no? Ya estoy en la semana 24, ya era hora. La sensación es alucinante. Es como cuando estás gorda pero con la guata dura. Al sentarte, al agacharte, al pararte, ya no es igual. ¡Locazo!

Dicen que ya debería patear pero aún no ha sucedido. O de repente sí. A veces pareciera que está jugando a hacer burbujas. Como cuando soplas la cañita dentro de un vaso de agua, pero fuerte ¿Será eso? No como si fueran gases, por si acaso. (Mal pensados)

Hace unas semanas el ginecólogo comenzó a hacer unos movimiento bruscos sobre mi vientre, hasta que consiguió lo que quería. ¿Lo ven? Nos preguntó. Igualito al padre, recontra macho, y lanzó una risotada. Pobrecito mi hijito, ni nace y ya le están midiendo su «cosita». Esos chiste, tontos, que hacen los hombres sobre su pene….

Bueno a lo importante: ¡Tendré un niño! Se llamará Fabio Daniel. Romántico y fuerte, como papá. Tengo un amigo que dice que ese es nombre de striper.¿? Ja, ja, ja.

Ya había lanzado el sexo del bebé durante el programa, pero caleta. Sin embrago creo que era necesario un post, ahora que ya tiene identidad. Obviamente estoy feliz. No tenía una preferencia. Los que me conocen dicen que no me veían criando a una mujercita. No sé. Lo que sí me gustaría es que el siguiente, sea niña. Uno de cada uno, pues. Para constatar que la direfencia de género vienen desde que nacemos o mejor dicho, que así venimos. Sería divertido.

El nombre lo escogió el papá, si era niña me hubiera tocado a mí. La decisión le tomó menos de un minuto. Así de rápido decidimos ser padres, así de rápido el nombre del bebé. Ojalá Fabio Daniel sea un poco más pausado y no como sus papás. Cruzo los dedos para que sea tranquilito. Pero bien dicen que lo que se hereda, no se hurta.

Miren la ecografía, les está diciendo «HOLAAAAAA» ¿Acaso no es un coqueto? De fácil sonrisa, como mamá.