¿Adivinen de quién es ésta espalda?

En los últimos años Federico Salazar ha sufrido algunos cambios, y ustedes ni cuenta. Ahora se preocupa por su alimentación, su estado físico, su cuerpo en general. Él hace dieta para engordar y yo para no subir de peso. Injusticias de la vida.

Una vez me contó que a finales de los 90, también se le dio por las máquinas. De repente será una especie de crisis que le da cada década, no sé. Lo cierto es que desde el 2010, todo el día habla de los cuádriceps, los aductores, y qué ejercicio es bueno para fortificar tal o cual músculo. En serio. También habla de filosofía, sus hijos, Katia, las noticias y sobre todo de carros, otra de sus pasiones.De hecho lo que motivó este post, fue una leve preocupación que noté de parte de nuestro jefe por lo que sucederá este fin de semana. Federico corre autos, de vez en cuando en el circuito de La Chutana en la San Bartolo. Mete el pie hasta el fondo y es feliz. El año pasado participó en las «6 horas peruanas». Estaba en un equipo «farandulero», o sea gente conocido amante de los fierros. Pero ahora, estará en un equipo con corredores de verdad, verdad. Yo le digo que es como la mascota del del grupo, ja,ja,ja. Lo peor, es que tendrá que manejar a gran velocidad, de noche.Hoy Viernes, al final del noticiero, mi jefe entró al set y se quedó un rato mirándolo en silencio. Roberto es un hombre de pocas palabras. Hasta que le preguntó: «¿Regresas el lunes?» Ja, ja, ja SUERTE FEDERICOOOOOO!!!!