Ya saben lo que pasó con uno de los hijos de Celine Aguirre y Miky Gonzáles, ¿No?


Me enteré escuchando Radio Capital. Carlos Carlín le comentaba a Juan Carlos Tafur lo que ocurrió. Carlín contaba que su colega Celine había publicado, en su cuenta de facebook, lo indignada que se sentía por la agresión física contra su hijo. Tafur, titubeaba. Esa fue mi impresión.

Obviamente me dio rabia que esos mocosos racistas, hayan agredido a la pareja. El adolescente estaba acompañado de unos amigos. Pero tampoco apruebo ponerse de igual a igual con una sarta de imberbes.

Una de las cosas que más me saca de cuadro es la discriminación, y de cualquier tipo. En nuestro país no solo se da “blanquitos” a “cholitos”; sino recuerden el caso de Clinton, el adolescente que terminó en una cama de hospital porque sus compañeros, de San Juan de Lurigancho, le pegaban por haber nacido en provincia.

Los intolerantes ya están haciendo comparaciones extremistas. Que está bien pegarles, que hay adolescentes asesinos, que se vayan al Maranguita, etc. ¿No se dan cuenta que con esto están siendo igual agresivos? ¿O creen que con esa tirada de gaseosa seguida de lapo, esos malcriados se convertirán en “hombres de bien”? ¿Sí?

Es cierto que cada vez los delincuentes son más jóvenes y nuestras leyes deben cambiar para sancionar penalmente a los menores de edad que se lo merezcan. Pero este no es el caso.

Yo hubiera reaccionado, claro que sí. No me dejo. Pero hubiera buscado al administrador. Lo hubiera obligado a sacar a esos “patancitos” en potencia. Hasta podría haberlos insultado, y feo. Se me ocurren un montón de cosas. Pero, ¿Irse a las manos con unos chibolos?

Tengo entendido, que luego de que todo terminó en la comisaría de Chorrillos, Miky Gonzáles se retiro y punto. Pobre Akundun. Estoy segura que en el cerebro de Miky Gonzáles, la palabra racismo no existe. Pienso en su carrera musical, que destacan homenajes al “Ritmo negro del Perú, y a la “Hoja verde de la coca”.

No sé porque esos chibolos no son cómo su papá. No sé porque no entienden que viven en un país dónde se mezclan muchas las razas y que, si quieres “joder” a unos “tíos” en el cine, lo podrían hacer de otra forma y no diciéndoles cholos o serranos. No sé.

Será solo culpa de la educación en su casa o del colegio? Y la sociedad, nosotros ¿No tendremos algo que ver?