Las cosas cambian cuando las ves así de grandes: “Jamás sería la otra” dice la portada del “Trome” del domingo, y al costado mi foto gigante. Parece una sentencia, ¿no? Eso es lo que pienso pero verlo así, me asusta. No por mí, sino por las personas que pasan o han pasado por eso.

Perdón, mi intención no era juzgarlas.

A veces soy muy estricta en mi vida personal. No me gusta que me hagan daño. Creo que a nadie. Por eso hago todo lo posible para no generar situaciones que traigan problemas. Y coincidirán conmigo en que estar con un hombre casado, lo es. Por eso mi frase.

Algunos románticos dirán que en las cosas del amor no se decide. Yo no pienso así. Desde adolescente, lucho por ser más racional que eso. En general, algo que te hace sufrir no es amor.



No existe un concepto con el que todos estemos de acuerdo. Pareciera ser mas bien que el amor es algo subjetivo. Y eso es peligroso. De hecho unas de las preguntas que me hizo el colega “Vocha” Dávila para el “Trome” fue qué pensaba del amor. Seguro fue tanto lo que le respondí que no entraba en su nota. En resumen creo que le dije. Estoy enamorada pero no puedo darte una definición de amor.


Hubo varias frases divertidas para el titular, cuando me dan cuerda no es fácil controlarme. Y los amigos del Trome supieron aprovecharla muy bien. A mí me gustó esta «Me encantaría enamorarme cada fin de semana» pero a Vocha le jaló más «Nunca sería la otra».



Hablamos más de una hora. Pensé que las fotos serían ese mismo día. Pero me engañaron, está bien así somos los periodistas. Querían un mejor fondo que la parde del canal. No podía decirles que no, no me gusta andar con disfuerzos. Me dejé leer las manos, siendo yo, también una gitana. Ya pues, ni modo. Pero eso sí con la ropa del noticiero y/o mi jean.



No me gusta posar, es raro porque trabajo en televisión, pero me siento rara mirando a la cámara. Aún así las fotos que me hizo Andrés Valle quedaron bien. Gracias. Yo si noto mi cara de incomodidad, pero supongo que ustedes no. Eso es lo bueno de estar en manos de profesionales.


Gracias también a Fernando “Vocha” Dávila por la entrevista. Recuerdas que te dije que si no ponías exactamente lo que dije, te lo diría a través del blog? Y me miraste asustado jajajaja.


Todo bien, pero nunca me preguntaste cuál es mi hombre ideal para casarme. Porque mi respuesta es distinta a la que aparece en el diario. No tengo. Se supone que tu hombre ideal es con el que estas, sino ¿para qué estas con él? Y el hombre con el que estoy ahora es diametralmente opuesto a los de antes. Así que no tengo requisitos.


Solo quiero que cada vez que ese hombre me mire o este cerca a mí, me hagan sonreír de alegría sin que nadie lo note. Y lo más importante, que se muera por mí.