Y ya que algunos medios lo han publicado, les cuento. El jueves de la semana pasada me invitaron a la presentación oficial de los relojes “Hublot”, en la joyería Aldo & Co. Antes, los derechos en Perú, solo los tenía Banchero. El relojito más barato cuesta 10 mil dólares, así que alucinen cuánto costará el más caro. Millones. Se trataba de un evento de amigos y como quedaba cerca a mi casa, asistí.



Estuve desde las 7 pm, por eso fui testigo de todo. A las 9 y 30pm ya se sabía que Magaly Medina y Paolo Guerrero habían sido invitados. Pensábamos que ninguno iría. Magaly, es clienta y amiga del dueño pero no asistió a reuniones anteriores. Paolo había estado entrenando en la tarde.

De pronto llegó Jessica Tapia. Sí. Estuvimos juntas todo el tiempo que se quedó. Mientras conversábamos, a eso de las 10 de la noche, nos confirmaron que Paolo llegaría. A las 10 y 30 Jéssica se tuvo que ir. Tenía programa. Unos minutos después llegaron a recogerme. No me iba a ir. ¿Quién no quiere desearle suerte, personalmente, al único Guerrero de la selección? Me quedé. “Oye, viene Paolo Guerrero”. Mi pareja, también entró a la reunión.



A las 10 y 35 llegó Magaly, efectivamente como dicen algunos medios, acompañada de su novio, Alfredo Zambrano. Minutos después nos avisaron que Paolo había llegado, su Lamborghini estaba estacionado afuera. Los dueños de la joyería lo habían llevado a la tienda. Estratégicamente.



Lamborghini en la puerta del evento
Ah! Me olvidaba contarles que en mi muñeca izquierda tenía un reloj de 50mil dólares. Prestadito, por si acaso, por esa noche. Para las fotos. Estaba más asustada. Se imaginan si lo quiñaba. ¡Me muero!



Bueno, fui con mi acompañante a saludar a la conductora de televisión. “Magaly, te presento al tira-puertas”. La pelirroja estalló de risa. Me presentó a su novio. Fue divertido porque coincidentemente mi enamorado, también se llama Alfredo y también es abogado. Magaly me susurró al oído. “Son los únicos que pueden con una periodista”. Y yo, es verdad.


Nos despedimos de Magaly. Como pensábamos que Paolo no entraría a la reunión, fuimos a buscarlo a la tienda. Se desocupó y lo saludamos. Tímido, agradeció los elogios. Le pregunté si ya se iba porque Magaly estaba en el evento. Dijo que no tenía problema. No sé la conductora, pero lo que sí puedo afirmar es que nunca se vieron la cara, ni de reojo. El evento era gigante. Había mucha gente. Cada uno estaba a un extremo de la reunión. Ninguno de los 2 pasó un mal rato.

Mozo: Jose Luis Vera

Paolo no estaba con 3 agentes de seguridad, como dicen. A menos que mi enamorado tenga cara o cuerpo de 911. No creo. Estábamos, el futbolista, su mejor amigo, su productor, Alfredo y yo. Es verdad que nos ubicamos al costado de una de las 4 barras que había en el lugar. Todos tomamos agua y gaseosa de dieta. Paolo nos conto que el “Profe” les había dado libre jueves y viernes.


Las fotos publicadas en los medios pertenecen a 2 lugares distintos. Es el mismo evento pero en espacios y momentos diferentes. La imagen de Magaly es en la reunión y la de Paolo es en la tienda. Los fotógrafos obtuvieron sus instantáneas y se fueron. La periodista de espectáculos y el delantero, permanecieron en el evento.



Nunca hubo que pedirle a Magaly que no se vaya. Disfrutó de la noche. Es mentira que el dueño se le acercó. Y si lo hizo seguro fue para decir: ¡Salud, gracias por venir!. Y nada más.



Nosotros, nos fuimos a las 12, como Cenicienta. En vez de dejar un zapato, devolví el reloj de 50 mil dólares. Y en vez de dejar al príncipe desconcertado, él me llevo a mi casa.