Durante 2 años estuve quejándome de la falta de aire acondicionado en el estudio. Era de locos que el canal “más grande”, tenga problemas de ese tipo. Ni caso.

En el verano, la cosa se puso realmente fea. Nos dolía la cabeza porque hacía mucho calor. Federico hizo un par de gestiones y pusieron tres aparatos. Sí, tres. Qué tal raza, ¿no? Bueno creo que supo cómo pedirlo. Bien dicen que más sabe el diablo por viejo, que por diablo. Ja, ja, ja

El problema es que ahora nos congelamos. Todos los días tengo que usar unas botas acolchadas. Los zapatos de tacos son muy fríos. Lo bueno es que al aire no se ven porque están debajo de la mesa de conducción.

Además uso camiseta de naylón, pantis y en cada corte comercial o mientras la amistad, Fiorella, está al aire, casaca.



Creo que ya no tengo derecho a quejarme. Ojalá que el otoño y el invierno pase rapidito. Si falto por resfrío, ya saben por qué.