“Chu, chu, chu” dice la “Tere” cada vez que quiere que algo acabe rápido. Mueve la cadera, revolotea la cola bien ajustada en la cabeza, y sale de escena. En casa todos disfrutan. Dicen que la “Teresita” se ha robado el corazón del público. Yo no. Yo creo que es Magdyel Ugaz la que nos ha conquistado.


Hace unos días nos visitó en la Edición del Mediodía para promocionar la nueva temporada de “Minuto para ganar”, ahora bajo su conducción. Temblaba, había salido de su conferencia de prensa para venir al estudio y promocionar el programa. Me contó que se sentía como ida, que los periodistas le hacían preguntas y que ella se sentía en otro lugar. Que intentaba responder, y de pronto se olvidaba de lo que estaba hablando. Los nervios de hacer algo sola por primera vez, me dijo.




Mientras se preparaba para entrar al aire con la Amistá, recordé todas las situaciones en las que la había visto. En el 2001, aún adolescente en “Mil Oficios”. Como buena vecina entregándome la foto de un amigo de barrio que había desparecido. A la Magdyel chancona que quería salir a reportear por un día porque estaba a punto de grabar “Mariposa Negra” donde hace de periodista.

A la actriz disfrazada de efectivo Fénix para promocionar algún evento. A la Magdyel que engordó y utilizó su peso para personificar a la Teresita. En el teatro haciendo de azafata, de empleada del hogar de la China Tudela, de la dueña de un local nocturno.


A la Magdyel que aceptó tener desórdenes alimenticios. A la joven que ayuda sin condiciones a “Romina”. A la hija llorando porque su mamá estaba lejos. La mujer enamorada, de un actor, un cantante y un piloto. Chu, chu, chu.

Magdyel Ugaz es transparente, sincera, talentosa. Hallar eso en televisión, créanme, es difícil. Creo que eso, es lo que nos han conquistado y lo que hace que queramos verla más.


Por eso ahora la tendremos los domingos como conductora de «Minuto para ganar»a las 6:50 pm por América televisión.



Las personas buenas solo merecen cosas buenas. SUERTE!