Lo primero, mis condolencias a las familias de quienes murieron en Cajamarca. Qué pena, carajo. Sólo pienso en esas madres, hijos y esposas y se me parte el alma. ¿Y ahora, que hacemos?, ¿Qué toca?, ¿Cómo ayudamos? Yo quiero que el país crezca, sí obvio. Pero en el camino no quiero ver muertos.


La población está en medio de 2 grupos y es víctima, una vez más, de intereses ajenos a ellos. O sea, fuera de vainas, no me van a decir que esto no es político. Miren quiénes son los protagonistas de la historia. Ejecutivo, ministros, Presidente Regional y excandidatos. Y como “extras”, el pueblo. ¡Qué tal raza!


¿Recuerdan la primera vez que el Presidente Ollanta Humala habló de Conga? Seguro que no porque el tema de ese momento era Omar Chehade en las Brujas de Cachiche. Fue en esa rara entrevista compartida que dio a los medios televisivos, el 6 de noviembre del 2011. Hizo un balance de sus 100 primeros días. La primera pregunta fue sobre Conga.



De aquí salió el “Conga, va” (4m 26s), aunque los titulares del día siguiente fueron sobre Chehade. Al ver el video me da la impresión de que el Presidente tenía el tema clarito. A un año de su gestión, ya lo conocemos bastante. Creo, que ya nos hemos dado cuenta que no es muy hábil para improvisar respuestas. La locuacidad no es una de sus cualidades. Entonces, seguro que para ésa presentación, hizo su bien “tarea”. Hace 8 meses el Jefe del Estado dijo sobre Conga, que primero había que resolver las dudas e incertidumbres de la población y que luego, iría.


¿Presidente, tiene un plan B? Porque ya se intentó aclarar a los cajamarquinos que no se quedaran sin agua. Ademá,s a través del peritaje internacional se ha pedido a la Mina que haga cambios y estos han aceptado. Ya se tomó la foto con decenas de alcaldes distritales de Cajamarca en Palacio de Gobierno. Los empresarios del lugar quieren Conga. Ya, ¿ahora, que viene?

Yanacocha ha actuado mal desde el principio. No ha sabido entablar una buena relación con la población. Sus propios trabajadores lo saben. Me lo han dicho en diferentes oportunidades. La primera vez, fue en el 2005, cuando visité la mina para hacer un trabajo de la universidad. ¿Saben para qué curso? Manejo de conflictos. Ja. El examen final era preparar una estrategia en comunicaciones para Yanachocha. Recontra tranca. En esa época el problema era el Cerro Quilish.

¿Acaso pensaban que los dirigentes antimineros de Cajamarca se quedarían tranquilos, esta vez? No, pues. La huelga indefinida se estaba desinflando, es verdad, pero esperar a que ésta termine como un globo de fiesta infantil al día siguiente, era una mala estrategia. Seguro hay otra. ¿No? O es ésta del Estado de Emergencia. ¿Por cuánto tiempo? No estamos en los 90s. Ojalá sea solo una especie “chepi, un ratito” para pensar y replantear una solución para Cajamarca.

Y a los “especialistas”, ya dejen de pedir renuncias. No metan más carbón, no sean egoístas. No quieran convertirse en nuestros héroes. Nadie se los ha pedido. Al único que le pedimos que haga algo, es al Presidente de la República. Los peruanos lo elegimos a él. Eran dos opciones ,y decidimos ir por Ollanta Humala. Si quieren gobernar métanse en política, candidatean a algo, no sé. Sean felices.

Por si acaso, no soy antiminera, ni prominería. Odio los títulos. Solo quiero que no muera más gente. Soy una peruana más, mezcladita como la mayoría. Tengo de arequipeño y cajamarquina, “los cholos más jodidos”, como dice mi papá. Mi mamá es de Cutervo, mi abuela de Santa Cruz y mi bisabuelo de Celendín- Cajamarca.