Cuando pisé por primera vez una sala de redacción, nunca imaginé que años más tarde terminaría perteneciendo a la farándula nacional. Yo sólo quería cumplir con hacer mis prácticas pre-profesionales para poder graduarme de periodista. Pero por esas cosas del destino, terminé siendo un dizque “personaje público”. Ése título hace que me sucedan cosas atípicas, como las de ayer.


Mientras la amistad estaba al aire presentando las notas del espectáculo al mediodía, fui al baño. Un ratito. A la vuelta, una luz fuerte me alumbró la cara. Era Joselito Carrera, con su camarógrafo del programa “Dos sapos, una reina”. En el conductor llevaba en la mano una gallina, de peluche felizmente. Yo, flamante bloguera, atiné a prender también mi cámara.


La nota completa saldrá hoy en “Dos Sapos, una reina”. Acabo de ver que la están promocionando. No alcancé a escuchar el tema pero fue algo así como «Gallina vieja, da buen caldo». Con todo cariño Joselito, cuando yo estaba en el cole ya te veía desfilando en ropa interior en la tele. Ja, ja, ja.