Este post es una recopilación de información a la que Federico Salazar y yo hemos tenido acceso en los últimos días sobre Paolo Guerrero. El capitán de la selección ha sido sancionado con catorce meses de suspensión en su participación en cualquier evento FIFA. Se le atribuye negligencia en su conducta deportiva, debido al hallazgo de benzoilecgonina (derivado de cocaína) en su organismo.

 

¿Cómo se pudo contaminar?

Se descarta por completo y sin ninguna duda que haya habido una contaminación por vía sexual: 1. La cantidad del metabolito hallada en el cuerpo de Paolo Guerrero ha sido de 70 y 40 nanogramos por mililitro en cada muestra de orina. Cuando es por vía sexual se cuenta en muchas centenas o en varios miles de nanogramos por mililitro. Al respecto La FIFA descartó completamente que la fuente de contaminación fuera cocaína. 2. El bioquímico de la FIFA declaró en el proceso que el resultado analítico adverso corresponde al consumo de una infusión contaminada con mate de coca no menos de 2 a 5 días antes de la toma de muestra de orina, que fue al terminar el partido frente a Argentina, el 5 de octubre de 2017. Dos días antes de la muestra, el jugador estaba concentrado en el Swissotel. 3. Guerrero llegó al aeropuerto de Lima y se dirigió al hotel. Está comprobado a través de fotografías y videos capturados dos horas después de su llegada al país y que lo muestran en el hotel de la concentración y uniformado.

¿Fue cuidadoso o descuidado?

En las concentraciones hay un régimen de seguridad alimentaria establecida y vigilada por la Federación respectiva. Todo lo que se pone a disposición del jugador en la concentración, a su solicitud o no, se come sin riesgo alguno.

De acuerdo a la costumbre, fuente del derecho deportivo, las áreas restringidas no eximen de responsabilidad final al deportista sobre decisiones espontáneas y no consultadas. Así, si un atleta toma una pastilla sin consultar con el médico en el área restringida, no es responsabilidad de su federación o de su equipo.

Se le atribuye a Guerrero haber tomado una infusión en un área no protegida.

Guerrero tomó infusiones dos veces: la primera, al terminar el almuerzo, en el restaurante asignado junto al resto de jugadores. Le sirvieron una taza. La segunda vez fue al recibir a su familia y amigos, en el área de visitas. La toma de la infusión no fue espontánea, sino que lo hizo bajo la indicación de la nutricionista de la Selección, ante la negativa del deportista de tomar omeprazol para su gastritis crónica. Cabe precisar que, días después, en Argentina, tomó té negro, debido a otra dolencia, un resfrío común. Esta ingesta fue descartada como fuente de contaminación, tanto por los días establecidos por los bioquímicos de la FIFA, como por el hecho de que la circulación de la hoja/mate de coca es común en Perú y no en Argentina.

 

 

Paolo Guerrero entendió que la sala de atención a las visitas era parte de la concentración y, por tanto, área restringida. Allí tomó el segundo anís. El Swissotel dice que el área de visitantes no era parte del área de restricción solicitada por la FPF y que no era de uso exclusivo. En este sentido, al margen de que para entrar a dicha zona los familiares y amigos requerían la autorización de un jugador y de que tuvieran que cruzar al menos tres (3) anillos de seguridad/control, nadie podía estar allí si no estaban los jugadores. Por tanto, se entendía que
era una zona de uso exclusivo de los jugadores, reservado por la FPF, para atender a sus familiares y amigos, y, por tanto, los jugadores asumían que era parte de la concentración y, con ello, zona segura.

La nutricionista de la Federación Peruana de Fútbol, Eudith Saavedra, indica que en esta zona no se había establecido protocolos de seguridad alimentaria. Lo afirma ante la primera instancia FIFA.

Delimitación del área protegida ¿Fue bien señalada el área restringida por la FPF a los jugadores? No sabemos que se hubiera dado una indicación o una reunión o alguna marca física (cartel) para indicarlo.

¿Formaba parte de la concentración la sala de atención a familiares y amigos?

La versión de Guerrero es que ese día recibió a su familia y amigos en la primera sala de atención de familiares (había dos), pero los demás familiares (una buena cantidad) provocaron un tumulto en busca de autógrafos y fotos. Para preservar el orden, personal de la FPF lo trasladó, junto a sus invitados, a otra sala reservada. Luego, según cuenta Guerrero, otros jugadores y sus visitas fueron conducidos al mismo lugar.

En la mesa de Paolo estaban su madre, Petronila Gonzales, y sus amigos, José Zegarra, Francesco Balbi y la enamorada de éste. Se unió al grupo Jefferson Farfán.

El capitán pidió un anís (lo que la nutricionista le había indicado más temprano) y la pareja hizo lo mismo. Por eso, el mozo sirve la infusión en una jarra.

Faltó un testimonio Los testimonios de los participantes constan como parte de la defensa, menos el del mozo. El 15 diciembre la Federación solicitó información de los eventos privados realizados en el hotel durante la concentración de la selección. En su respuesta, el hotel se queja de que terceras personas hayan tratado de contactar “indebidamente” al personal. No facilitó, entonces, el testimonio de los mozos.

El hotel sostiene que permitió a Guerrero entrevistar a los mozos sin que éste pudiera identificar al que le sirvió. Según Guerrero, el que le sirvió no estaba entre los que fueron presentados. Llama la atención que el mozo que sirvió a Paolo Guerrero no se acordara que atendió al propio capitán de la selección. El hotel no está obligado legalmente a brindar la declaración del mozo.

La defensa presentó un testimonio notarial que constató que en el hotel se servía mate de coca, así como infusiones mezcladas con mate de coca, específicamente de la marca Delisse (de la Empresa Nacional de la Coca, Enaco). Otro testimonio notarial, tomado con posterioridad, señala que el hotel no sirve mate de coca y/o mezclas. Se podría hablar de un retiro del producto de la carta de infusiones, luego del caso Guerrero.

Caso sui generis

El caso es sui generis. Él no tomó nada contraindicado. Él pidió y tomó anís. No tomó mate de coca. Ni lo solicitó ni se lo sirvieron.

La defensa de Guerrero sostiene que esa jarra estuvo contaminada de mate de coca. Eso quiere decir que, probablemente, tuvo mate de coca (o una mezcla con mate de coca) antes de que ahí se vertiera el agua hervida y se colocaran las bolsitas filtrantes de anís.

El Swissotel no quiere admitir la posibilidad de una contaminación por infusión. Ni siquiera admite que venda infusiones de mate de coca o mezclas. Para ellos no sería posible que, después de echar una infusión y luego de ser ésta consumida, se eche nuevamente agua en la misma jarra. Podría suponerse que, según ellos, lavan cada jarra después de cada servida.

Aun si la nutricionista hubiera observado directamente cómo el mozo servía de la jarra a esas tazas, no hubiera podido detectar el elemento contaminante. La contaminación ha sido accidental e imperceptible. Lo sería para el mozo, la nutricionista (en caso hubiera estado presente) y Paolo Guerrero.

El deportista ha sido sancionado con catorce meses sin poder jugar por una supuesta negligencia de parte suya. De los hechos enumerados es muy difícil concluir que hubo una conducta irresponsable del jugador, del mozo, del hotel o de la Federación. La circunstancia se parece más a un accidente por una suma de eventos no deseados por nadie.

 

Según comunicado del TAS, el comité de apelaciones de la FIFA considera que “el señor Guerrero ha sido capaz de establecer que el hallazgo analítico adverso fue causado por la ingesta de un té que contenía la sustancia prohibida”. También señala que le atribuye “algún grado de falta o negligencia (aunque no significativa) de cometer una violación de la regla antidopaje” y señala que, por eso, “tenía que imponerse un período de inelegibilidad [suspensión] proporcional”.

El TAS consideró que el jugador debió tomar mayores provisiones para evitar cometer la violación de una regla antidopaje.

El tipo de contaminación en el caso de Guerrero no habla de una conducta desentendida ni descuidada, ya que no había forma de cerciorarse de que la tetera, antes o durante la servida, tuvo una infusión contaminante.

¿No quiso Guerrero llegar a un acuerdo para jugar el Mundial?

Guerrero, ¿pudo acordar una resolución pospuesta hasta después del Mundial?

Entendemos que está documentado que la defensa de Guerreo solicitó un acuerdo para posponer la toma de decisión arbitral para después del Mundial. La WADA estuvo de acuerdo en que el TAS emitiera el fallo luego de realizado el Mundial. Un tercer órgano se opuso y exigió el fallo lo antes posible.

Paolo Guerrero hizo todo lo posible por jugar el Mundial.