El tema es tan jurídico, tan enredado, tan interpretativo, tan polémico, tan político y tan doloroso. Por qué en nuestro país todo tiene que ser así, complicado. Como saben el viernes en la tarde, una Sala Suprema del Poder Judicial, presidida por Javier Villa Stein, emitió un fallo que favorece a los integrantes del Grupo Colina. La resolución dice, entre otras cosas, que hay que reducirles las penas a sus miembros, que los asesinatos, secuestros y torturas cometidos no fueron de “lesa humanidad”. Además, no los sentenciaron por el delito de asociación ilícita para delinquir. Yo estaba en la cama, recuperándome de una infección de locos, y sólo atiné a poner en el twitter “¡Uy!”


Los vocales de la sala en mención dicen que el Fiscal no denunció formalmente a los Colina por los delitos de lesa humanidad, ni asociación ilícita para delinquir. Sin denuncia, no hay sentencia. El Fiscal salió al frente y mostró las páginas en dónde sí se mencionan dichos delitos. Los vocales dicen que no estuvieron debidamente sustentados. El fiscal dice que sí.



Y como en nuestro país todo se polariza, si no le saltas al cuello al vocal Villa Stein, estás a favor de los “asesinos”. No contra cualquier vocal, tiene que ser contra él. Es más, se desliza la posibilidad de que hubo una especie de imposición de este magistrado ante el resto.Y me pregunto, qué son los otro magistrados, marionetas, víctimas, cobardes o venidos.

Por otro lado, si no aplaudes a Villa Stein eres una “rojaza”. Y escuchas comentarios tan estúpidos como que sin el grupo Colina no se hubiera acabado con el terrorismo. Solo escribirlo me da escalofríos.

Estoy indignada, sí, pero lejos de los absurdos rollos políticos. Me duele ver que los deudos no hallen justicia. ¡Por favor, han pasado 20 años! Me perturba tratar de desmenuzar el fallo porque pareciera que estoy tratando de defender a esos asesinos y no es así. Pero no quiero repetir lo que dicen todos, como borregos, y perder la oportunidad de pensar con la cabeza fría.


Se dan cuenta que si unos criminales llegan al poder, podrían conformar su grupo paramilitar secuestrar, torturar, matar y unos años más tarde, otra vez, estaremos discutiendo si son delitos de lesa humanidad o no. Si merecen la máxima pena o no. Si se planteó bien la denuncia fiscal o no.

Creo que así como se cambió el artículo del Código Penal que habla de la violación y se tuvo que ser muy específico para que las penetraciones vaginales y/o anales con cualquier objeto sean consideradas un delito, de la misma manera se debe detener clarito cómo castigar estos crímenes.


Pero no, no estamos en eso. El Ejecutivo ha presentado un recurso de amparo, en el Congreso se indignan. Y en medio del debate hasta se ha hablado de Abencia Meza. Algo así como que “hasta ella tiene 30 años de prisión y no un Colina”.

Para empezar, cualquier asesinato deber ser sancionado y por lo tanto, también merece justicia la violenta muerte de la Sra. Alicia Delgado. No hay muertos más importantes que otros, por si acaso. Ni asesinos más o menos culpables. ¡Qué nos pasa!

Y ya que hablan de la cantante folklórica, es bueno precisar que el fiscal pidió 30 años de prisión por considerar que es autora intelectual de la muerte de Alicia. La sala que la juzgó la condenó a 30 años pero por OTRO delito, no por autoría mediata, sino por instigación de homicidio. Su defensa ha presentado un recurso de nulidad y en estos momentos están a la espera de que se resuelva. Entonces, por si acaso, a Abencia Meza la han sentenciando por un delito que no ha sido parte de la denuncia fiscal. Qué concidencia ¿no? Así está nuestro sistema de justicia en el Perú. ¡Felices Fiestas!